(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Mi Día de las Buenas Acciones: una experiencia que transformó mi corazón
El 12 de abril de 2026 fue, sin duda, un día que se quedará en mi memoria para siempre. Cada año, el Día de las Buenas Acciones tiene una magia especial, pero esta vez fue diferente, fue aún más significativo para mí.
Desde el inicio, sabía que sería una experiencia importante, pero no imaginaba cuánto me iba a impactar. Tuve la oportunidad de ingresar al área de cuartos del Hospital Civil, algo que nunca había hecho antes, para ayudar a repartir los kits de apoyo que nosotros mismos armamos con mucho esfuerzo y dedicación.
Cada kit llevaba más que cosas materiales; llevaba tiempo, intención y ganas de ayudar. Al comenzar a entregarlos, sentí una emoción muy especial, de esas que te llenan el corazón y te hacen entender el verdadero valor de Hacer el Bien.
Uno de los momentos que más me marcó fue cuando, al terminar de repartir los paquetes en cada sala, las personas nos aplaudían y nos daban las gracias. Puede parecer algo sencillo, pero para mí fue muy significativo. Ver las sonrisas en los rostros de los pacientes y de sus familiares fue algo que no puedo describir fácilmente. En sus miradas se reflejaba alegría, alivio y agradecimiento.
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Ese momento me hizo reflexionar mucho. A veces no nos damos cuenta del impacto que puede tener una pequeña acción en la vida de alguien más. No se necesita hacer algo enorme para ayudar; basta con tener la disposición y el corazón para hacerlo.
Si alguien me preguntara hoy: ¿lo volverías a hacer?, mi respuesta sería un sí sin pensarlo dos veces. Porque más allá de lo que dimos, siento que recibí mucho más: aprendizaje, empatía y una gran satisfacción personal.
También quiero agradecer profundamente a Gloria y a todos los organizadores que hicieron posible esta experiencia. Gracias por confiar en nosotros, por abrirnos estos espacios y por enseñarnos que ayudar a los demás también es una forma de crecer como personas.
Me quedo con una gran lección: todos podemos ayudar, sin importar la edad o los recursos. A veces, una pequeña acción puede cambiarle el día, o incluso la vida a alguien.
Este Día de las Buenas Acciones 2026 no solo fue especial, fue un día que me transformó.
¡Gracias por permitirme ser parte de algo tan bonito!
André, Guadalajara
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Mi Día de las Buenas Acciones: cuando la música también puede sanar
Hola, soy Mathy, “La Jilguerilla de Valle”. Tengo 9 años y soy cantante. Desde muy chiquita la música ha sido parte de mi vida, me ha llevado a escenarios importantes y me ha permitido compartir con grandes talentos y jurados en México, pero hay algo que he aprendido en estos últimos años que es aún más importante: la música también puede servir para Hacer el Bien.
Ser líder del equipo del Día de las Buenas Acciones en Jalisco durante los últimos 3 años ha sido una de las experiencias más bonitas y transformadoras que he vivido. No solo porque puedo cantar sino porque puedo usar mi voz para algo más grande: para dar alegría, compañía y esperanza.
He tenido la oportunidad de invitar a mis amigos cantantes, otros niños y jóvenes, talentos como yo, a sumarse a esta causa. Juntos hemos llevado música a lugares donde a veces lo que más hace falta no es algo material sino un momento de felicidad.
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Este año viví algo que nunca voy a olvidar: fuimos a un asilo y, desde que llegamos, supe que ese día iba a ser especial. Pero no imaginaba cuánto. Empezamos a cantar, a convivir, a jugar, pero, sobre todo, a conectar.
Ver a las abuelitas sonreír, cantar con nosotros, emocionarse fue algo que me llegó al corazón. Algunas nos tomaban de la mano, otras cerraban los ojos mientras escuchaban las canciones. En ese momento entendí que la música tiene algo mágico: puede tocar el alma de las personas.
Y también entendí algo aún más importante, que no importa si eres grande o pequeño, todos podemos hacer algo bueno por alguien más.
A veces creemos que para ayudar se necesita mucho, pero yo he aprendido que no. A veces basta con una canción, una sonrisa o un abrazo para cambiar el día de alguien o incluso su vida.
Lo que más me hace feliz es saber que esto no se queda solo en nosotros. Que cada vez somos más. Que más niñas, niños y jóvenes se están sumando, usando su talento, su voz y su corazón para Hacer el Bien.
Porque eso es lo más bonito de todo: el bien se contagia.
Y cuando haces algo bueno, no solo haces feliz a alguien más también te cambia a ti.
Hoy puedo decir que el Día de las Buenas Acciones no es solo un evento para mí. Es parte de quien soy. Es una forma de vivir.
Y sí, lo volvería a hacer una y mil veces.
Porque quiero seguir cantando, pero también quiero seguir tocando corazones.
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Lo que empezó en una agencia de talento, terminó cambiando más de 1000 vidas y también playas
Hola, somos Montse y Faty Canales y esto no empezó como un gran proyecto.
Empezó en Parachavoz, una agencia donde hay castings, escenarios, luces, pero también algo mucho más importante: valores.
Un lugar donde los niños no solo desarrollan su talento artístico, sino también aprenden a crecer como personas, participando en proyectos, producciones y experiencias reales desde pequeños
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Y un día nos hicimos una pregunta: ¿y si todo ese talento también pudiera servir para Hacer el Bien?
Si los niños ya tienen talento, si las familias ya tienen corazón, ¿qué pasaría si los unimos para ayudar?
Y así empezó todo.
Primero éramos pocos, luego invitamos amigos, luego llegaron sus familias y sin darnos cuenta ya éramos más de 80 voluntarios.
Niños, jóvenes, papás, todos haciendo algo increíble: usar su talento para ayudar a otros.
Fuimos al Hospital Civil y lo que vivimos ahí nos cambió.
No solo llevamos kits, llevamos tiempo, llevamos presencia, llevamos cariño.
Más de 1000 personas recibieron apoyo y cuando entrábamos a las habitaciones nos aplaudían. Pero no era por lo que llevábamos, era por lo que representábamos: esperanza, acompañamiento, humanidad.
(Cortesía Día de las Buenas Acciones Jalisco)
Ese día entendimos que no se trata de dar cosas, se trata de estar.
Y algo aún más grande pasó: el gobierno de Guadalajara también se sumó, apoyando a 1000 pacientes y sus familias y nosotros fuimos quienes entregamos ese apoyo, cara a cara.
Porque esto no se queda en una idea, esto se vive.
Después fuimos a casas hogar, asilos y comunidades y llevamos música, danza, juegos y risas.
Porque cuando el talento se usa con propósito se convierte en algo poderoso.
También entendimos que Hacer el Bien es cuidar lo que es de todos.
Por eso viajamos hasta Puerto Vallarta, Jalisco, para hacer limpieza de playas.
Porque ayudar también es proteger nuestro entorno, nuestro mar y nuestro futuro.
Y sí, también hicimos retos virales con causa, reciclaje, entrega de juguetes, porque descubrimos algo muy importante: Hacer el Bien puede ser creativo, divertido y contagioso. Y eso es lo que lo hace tan grande.
Porque cuando un niño ayuda, inspira a otro.
Cuando una familia participa, invita a otra.
Y así, sin darte cuenta, el círculo de bondad crece.
Hoy lo tenemos claro: no necesitas ser grande para hacer algo grande.
Solo necesitas querer hacerlo.
Y lo más increíble de todo es que esto apenas está empezando.